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ORIENTACIONES A PADRES Y MADRES

A continuación os presentamos unos consejos para que al mismo tiempo que disfrutáis de vuestros hijos e hijas ayudéis a ir madurando, de forma correcta, su lenguaje.

LO QUE DEBEMOS HACER

- Hablar despacio y dejarle hablar.
- Escucharle con paciencia sin anticiparse a sus deseos, impidiendo que se exprese.
- Dar tiempo al niño/a para que pueda expresarse.
- Asegurarse de que el niño/a presta atención cuando se le habla.
- Dedicad tiempo al día para hablar con el niño a diario.
- Después de hacer una actividad interesante para el niño, como viajes, cumpleaños, excursiones… comenta con él todo lo que ha ocurrido, háblale de ese acontecimiento, que te cuente lo que ha pasado…
- Habladle mucho y de una forma correcta, pronunciando bien.
- Utilizar un lenguaje correcto para nombrar las cosas, y no un lenguaje de bebé: si dice “cheche” por leche, hay que repetirle el modelo correcto leche.
- No corrijas inmediatamente las producciones erróneas del niño. Utiliza esa palabra en una frase para que la escuche bien dicha. (Ejemplo: “el pero ladra” y se le dice “el perro que juega con ese niño ladra muy fuerte”).
- Si le cuesta utilizar correctamente alguna de las partes de la oración o las construye mal, ofrécele el modelo correcto, pero tomando aquello que ha dicho y repitiéndoselo correctamente. (Ejemplo: “¿es su coche de su papa?”. Si, es el coche de su papá.
- Dejad que el niño/a se exprese. No hablad por él.
- Solicitarle clarificaciones: ¿qué has dicho?
- Comentarle situaciones de la vida cotidiana.
- Hacer de las situaciones cotidianas (la comida, el baño, la vestimenta, etc.) momentos de aprendizaje.
- Contar cosas de forma ordenada: que ha hecho antes y después, que hará enseguida, luego…
- Leerle cuentos al niño/a y hacer preguntas sobre el mismo. Comentad con él las imágenes de los libros o fotos.
- Aprender canciones infantiles y cantarlas.
- Mostrarle imágenes en revistas, cuentos, libros, haciendo que se fije en las características de las cosas.
- Realizarle preguntas de respuestas largas, que tenga que responder algo más que sí o no.
- Utilizar el gesto natural como complemento de la comunicación verbal apoyando la expresión.
- Enseñar a respetar el turno de comunicación para que aprenda a escuchar.
- Cuidar la pronunciación sin gritar.
- Fomenta el juego imaginativo de tu hijo, que juegue a peinar muñecas, a conducir, a jugar en la granja,…
- Jugar con amigos, familiares de su edad.

LO QUE NO DEBEMOS HACER

- NO debemos reír lo gracioso que resulta que diga “tate” en lugar de chocolate, por ejemplo.
- NO debemos corregir excesivamente y hacerle repetir varias veces la palabra que dice mal, hemos de tener paciencia.
- NO debemos reñirle a causa de su lenguaje.
- NO debemos utilizar chupetes, biberones ni comida triturada: masticar es un ejercicio saludable que favorecerá la conformación de su boca.



Atentamente.